En el recinto de una antigua fábrica de galletas para perros de Rummelsburg, el Sisyphos es un club que parece un festival: varias pistas, un lago, hogueras, hamacas y fiestas que empiezan el viernes y acaban el lunes. La puerta es más amable que la del Berghain y la música va del house al techno.
La copa de la casa
Cerveza junto al lago y el primer amanecer en la Hammahalle