Amnesia, en la carretera entre Ibiza ciudad y Sant Antoni, es desde 1976 uno de los clubes que definen la isla: la sala principal con el cañón de hielo que enfría a los que bailan con niebla de CO2, la terraza con techo de cristal para el amanecer y noches como Elrow, Pyramid y la fiesta de cierre. Grande, alto y atemporal.