Miguel Boadas, nacido en La Habana, abrió en 1933 la primera coctelería de Barcelona en el Carrer dels Tallers. Desde entonces aquí se bebe de pie, los bartenders con chaqueta blanca lanzan las copas en arco de un vaso a otro y la carta apenas ha cambiado. Art déco, fotos en las paredes e historia en el vaso.
La copa de la casa
Daiquiri y cóctel del día, mezclados con el lanzamiento cubano