DC-10 está en la carretera de las salinas, justo al lado de la pista del aeropuerto. Nada de glamur ni de juegos de luces, pero sí el sonido underground de la isla, las fiestas Circoloco de los lunes y un público que viene por el techno y el house, no por las fotos. La terraza al amanecer, con los aviones despegando, es Ibiza en estado puro.